Mi nueva rutina nocturna

Hace 2 años publiqué mi rutina nocturna. ¿La recuerdas? Bueno, las cosas han cambiado... una casa más grande, un niño mayor y muchos meses de ensayo y error han transformado aquella rutina en otra más simple.

Te presento mi nueva rutina nocturna:


1. Lavar la loza.

Aunque odio encontrar por las mañanas una pila de platos, tazas o vasos sucios, no siempre tengo la energía suficiente para lavarlos luego de la cena. No tenemos lavavajilla. Pero, si yo no lo hago, mi marido se encarga de que la cocina quede en condiciones luego de la cena.

{Foto by LizMarie_AK}


2. Sacar la basura.

Me aseguro que el cesto de basura esté vacío.


3. Juntar & guardar.

Hago un rápido recorrido por la casa juntando y guardando todo lo que está fuera de lugar. Habitualmente el "todo" sigue siendo (al igual que 2 años atrás) principalmente juguetes.

"Si no pertenece al suelo recógelo."
{Foto by James Cridland}

Cómo limpiar una olla (muy sucia) fácilmente

 
Es bien sabido, cuando dejamos los utensilios de cocina en remojo es mucho más fácil limpiarlos. Pero, ¿qué pasa cuando tenemos que lavar una olla de la noche anterior, muy sucia, que no dejamos en remojo?

¿Necesitas más esfuerzo? ¿Productos de limpieza más agresivos? ¿Más tiempo? No. Sólo necesitas... vapor!

Es uno de mis trucos favoritos. Tan simple como efectivo. Calientas agua (poca cantidad es suficiente). La colocas en la olla y la tapas lo más herméticamente posible. Esperas unos minutos. El vapor ablandará la suciedad y podrás limpiarla en forma rápida, fácil y con mucho menos esfuerzo.