Claves para organizar una fiesta de cumpleaños simple y agradable

Organizar una fiesta de cumpleaños no tiene porqué ser complicado y estresante. Mi niño cumplirá 2 años el mes que viene y será su primera fiesta de cumpleaños "oficial", ya que en su primer añito simplemente compartimos una torta con tíos y abuelos.

Cuando comencé a pensar, hace algunas semanas, en la organización, todo parecía demasiado complicado, demasiado difícil y demasiado caro. Por eso decidí transformar esa "locura" en algo que todos podamos disfrutar, ya que es una fecha especial que celebraremos año tras año.

Después de escuchar a mucha gente y de leer varias opiniones al respecto, he decidido aplicar algunas reglas básicas (que todos sabemos, pero muy a menudo olvidamos) para evitar agobiarme con los preparativos:

REGLA Nº 1: La fiesta es para que la disfruten el cumpleañero y sus amigos.

Al momento de elegir el lugar, el horario o las actividades enfócate en las preferencias de los niños. Si ellos se sienten a gusto, seguramente los adultos también. Cada vez que me hacen alguna sugerencia o propuesta me pregunto: "¿Los niños realmente lo disfrutarán?". Así es mucho más sencillo decidir qué queremos incluir y también es más fácil prescindir de aquellas cosas que, a pesar de estar de moda o ser tradicionales, a nuestro hijo no le gustan. Por ejemplo, ¿por qué empeñarnos en llenar el salón de globos si al cumpleañero le asustan?

REGLA Nº 2: Trata de ser original.

No es necesario seguir las últimas tendencias ni hacer grandes despliegues para impresionar a los niños. Trata de conjugar sus ideas con tu presupuesto para lograr una fiesta divertida y original. Ofréceles algo diferente de lo que hacen en todos los cumpleaños.

REGLA Nº 3: No exageres con la cantidad de invitados.

El niño se sentirá más cómodo y para tí será más fácil de organizar (y más económico) si invitas solo a familiares y algunos amigos.

REGLA Nº 4: El menú, cuanto más simple mejor.

No siempre la comida chatarra es la preferida de los niños, ni lo más fácil o económico para los padres. ¿Por qué no ofrecerles, el día de su cumpleaños, sus platos favoritos? Mi hijo es feliz comiendo queso, merengues, sándwiches, alfajores de maicena y frutas. En el caso de los niños, tampoco es necesario una gran variedad de bocaditos; 2 ó 3 opciones más la torta es más que suficiente.

REGLA Nº 5: El cumpleaños empieza con los preparativos.

Celebrar un cumpleaños no debe ser una obligación; debe ser un momento para disfrutar en familia (desde la organización hasta la fiesta). Y difícilmente podrás disfrutar de la fiesta si estás agotada y estresada por los preparativos. Por eso, evita todo aquello que te incomode; no estás obligada a hacer algo que no quieras.

Cada paso que doy en la planificación del cumpleaños trato de tener en mente estas reglas para no perder de vista el objetivo: una fiesta de cumpleaños simple y agradable para todos.

¿Cuáles son tus claves para organizar fiestas para niños?
Foto: Flickr (Zach May)

Mi plan de limpieza

Hay muchas maneras de organizar la limpieza de la casa. Algunos prefieren realizar una limpieza profunda una vez por semana. Otros eligen dedicar unos minutos diariamente a limpiar y ordenar. Personalmente, prefiero la segunda opción: cada día limpio una parte de la casa. Me resulta menos agotador.

Independientemente de cómo organices tu rutina de limpieza, hay algunas tareas que debes realizar diariamente y otras que pueden ser más esporádicas (semanal, quincenal o mensualmente). Cada uno decidirá la frecuencia que mejor se adapte a las necesidades de su familia. En mi plan de limpieza las tareas básicas están organizadas de la siguiente manera:

Diariamente:
- tender la cama.
- sacar la basura.
- lavar la loza.

2 veces por semana:
- lavar los pisos.
- cambiar toallas de mano y paños de cocina.
- lavar ropa y planchar.

Una vez por semana:
- limpiar el baño.
- limpiar la cocina.
- limpiar superficies.
- cambiar sábanas y toallas.

Cada 15 días:
- limpiar vidrios y espejos.
- dar vuelta colchones.
- aspirar almohadas y colchones.

Una vez por mes:
- descongelar el refrigerador.
- descongelar el freezer.
- lavar delantales.
- limpiar el horno.

Esta semana mi rutina de limpieza es más o menos así:



¿Tú tienes un plan de limpieza? ¿Cómo organizas las tareas de la casa?

Foto: Flickr (allure star)

El olor de los recuerdos

"El olfato es un potente mago que te transporta a través de miles de kilómetros y de todos los años que has vivido" (Helen Keller). El olfato es el único de los sentidos que tiene esa capacidad de transportarnos en el tiempo. Es increíble como un olor repentino y fugaz puede hacernos evocar momentos, personas o lugares que creíamos olvidados.

Personalmente, hay algunos olores que, cuando aparecen en forma repentina, me transportan a mi niñez:
  • El aroma de las tostadas hechas en una tostadora antigua (de aquellas que se colocaban directamente sobre el fuego).

  • El aroma de las manos de mi mamá.

  • El aroma del café.
Hay otros olores que son memorables:
  • El aroma de los jazmines, que venden en todas las esquinas cuando llega la primavera.

  • El aroma de la tierra mojada en los días de lluvia.

  • El aroma del pan recién horneado.
Y hay un olor especial que trato de guardar cada día en mi memoria:
  • El aroma de mi bebé.
¿Cuáles son tus aromas preferidos? ¿Tienes alguno inolvidable?

Foto: Flickr (photonyx)

Receta de hummus

Una forma deliciosa de comer garbanzos es en hummus (un puré de garbanzos cocidos y condimentado). Si nunca lo has probado intenta prepararlo en casa, es muy fácil y tiene un sabor riquísimo.

Ingredientes:

1 lata de garbanzos
aceite de girasol
1 diente de ajo
perejil bien picado
1/4 cucharadita de pimentón
1 cucharadita de tahini (pasta de sésamo)
sal
jugo de limón

Pasos:
1. Escurrir los garbanzos y "pelarlos". No desesperes, es muy fácil: los aprietas entre 2 dedos y... ¡listo!
2. Procesarlos con el mixer o licuadora junto con parte del líquido y un chorro de aceite (lo necesario para lograr una consistencia pastosa).
3. Agregar el ajo picado, pimentón, perejil y tahini. Procesar bien.
4. Condimentar con sal y jugo de limón a gusto (mejor hacerlo gradualmente para evitar excesos).

Debe quedar una pasta espesa y untable (tipo paté) que puedes comer con pan, galletitas o tostadas. Si te sobra puedes conservarlo algunos días en un recipiente con tapa en el refrigerador.