Mi tesis preescolar

"Yo quería hacer una canción para enseñarle a mi hija las cosas más importantes de la vida y terminé haciendo una canción con todo lo que aprendí y sigo aprendiendo de ella cada día." Así presenta Guillermo Echevarría de decoaching.com su vídeo Mi Tesis Preescolar:

La miel: un clásico del invierno

Ha comenzado oficialmente el invierno. Algo que no falta en casa en esta época del año es la miel. Apenas comienzan los días fríos corro a la tienda a comprar un frasco (de los grandes). La única condición es que sea Miel Pura de Abeja.

La disfruto en 3 clásicos del invierno:
  • Tostadas con mantequilla y miel.
    Son mis preferidas en el desayuno, acompañadas por un café con leche bien caliente. Nada mejor para enfrentar el frío y comenzar el día con energía.

  • Té con limón y miel. En resfríos y estados gripales no puede faltar. Además es ideal para entrar en calor por la tarde, mientras estoy sentada frente al ordenador :-)
  • Leche tibia con miel.
    Alivia el dolor de garganta y (dicen que) ayuda a dormir mejor.
Hace unas semanas también la probé, gracias a Georgina, en el Sándwich Monte Cristo... ¡una delicia!

¿Alguien más que le guste la miel? ¿La utilizas durante todo el año o solo en invierno?Foto: Flickr (jelon71)

Lecturas recomendadas: embarazo, parto y posparto

Lecturas recomendables para embarazadas, mamás y futuras mamás:
¡Buen fin de semana!

Foto: Flickr (mccoymichaelr)

Plan de limpieza real (no ideal)

Un plan de limpieza semanal es una muy buena idea para mantener la casa limpia y ordenada. Pero no siempre es fácil cumplirlo. El problema es que solemos trazarnos una rutina de limpieza ideal (perfecta para mantener una casa impecable) pero irrealizable.

Mi plan de limpieza inicial incluía lavar los pisos 3 veces por semana. Cuando planifiqué las tareas pensé que esa sería la frecuencia perfecta para mantener la casa en condiciones. No pude comprobarlo, porque me faltaba tiempo para cumplir con todo. Solía priorizar otras tareas y terminaba siempre postergando el lavado de los pisos.

La sensación de tener tareas pendientes o de no poder cumplir con las obligaciones es más agotadora que el plan de limpieza en sí mismo. Por eso decidí revisarlo y convertirlo en algo no tan perfecto, pero sí más ajustado a la realidad. Sigo pensando que lavarlos 3 veces por semana sería lo ideal. Sin embargo, debo aceptar que (de momento) 2 veces por semana es lo posible. ¿Plan de limpieza mediocre? No, realista.

Es bueno recordar que, cuando nos ocupamos de la casa, hay 3 reglas muy importantes (que a menudo olvidamos):

- La casa perfecta no existe.
La casa limpia, ordenada y perfectamente decorada existe solo en las revistas, no en la vida real. Mantenerla limpia y ordenada no es un fin en sí mismo; lo verdaderamente importante es ocuparse de las personas que allí viven. ¡Revisa tus expectativas!

- Las tareas deben adaptarse a la rutina familiar (no al revés).
Cuando hacemos un plan de limpieza lo realizamos pensando en la frecuencia ideal de las distintas tareas. Luego tratamos de organizarnos de tal manera que nuestras obligaciones nos permitan cumplir con la planificación. Es exactamente al revés, hay que planificar las tareas en función del resto de nuestras actividades y del tiempo "real" que disponemos cada día para dedicarles. Si hay algo que siempre queda pendiente, ¡prueba hacerlo otro día!

- Todo plan debe ser flexible.
El plan inicial nunca es el definitivo (aunque nos gustaría que fuera así de simple). Hay que probarlo y modificarlo tantas veces como sea necesario hasta encontrar la rutina que mejor se adapta a cada uno. Además, habrá semanas en las que seguramente quedará archivado porque debemos ocuparnos de asuntos mucho más importantes. ¡Tienes la libertad de cambiarlo cuando sea necesario!

¿Cómo te organizas para limpiar la casa? ¿Tienes una rutina programada o tu limpieza es más incidental?

Foto: Flickr (jaymiek y uauage)

4 formas de planificar el menú familiar

No hay dudas, planificar el menú familiar nos ahorra tiempo, dinero y energía. Hay muchas formas de hacerlo. Cada uno elegirá la que mejor se adapte a la dinámica familiar: menú semanal o mensual, una o más comidas, para comer en casa o para llevar a la oficina.

El mejor método que he encontrado para simplificar esta tarea es asignar a cada día un alimento, un tema o una técnica de cocción. Luego seleccionar, para cada día, al menos 2 recetas. Esta estrategia hace mucho más fácil la planificación del menú, ya que para cada comida hay un número limitado de opciones.

Si tienes intenciones de comenzar a organizar el menú familiar, tienes varias formas de hacerlo:

Según el alimento principal
.
Es quizás la mejor opción para lograr un menú más equilibrado desde el punto de vista nutricional. Escoges una receta para cada día en base al alimento designado:
  1. Carne (ejemplo: carne al horno con puré).
  2. Leguminosas (ejemplo: cazuela de lentejas).
  3. Pescado (ejemplo: pescado al horno con ensalada).
  4. Verduras (ejemplo: tarta de zapallitos con arroz).
  5. Pasta (ejemplo: tallarines con tuco).
  6. Pollo (ejemplo: milanesas de pollo con ensalada).
  7. Huevos (ejemplo: omelette con ensalada).
Según la técnica de cocción.
Para aquellos que prefieren, más que gran variedad de alimentos, mayor variedad de técnicas culinarias. Es también una buena forma de organizar las recetas :-)
  1. Horno (ejemplo: pollo al horno con papas).
  2. Fritura (ejemplo: milanesas con ensalada).
  3. Comida de olla (ejemplo: guiso).
  4. Plancha (ejemplo: churrasco con puré).
  5. Hervido (ejemplo: pasta con salsa).
  6. Sin cocción (ejemplo: sándwiches).
  7. Parrilla (ejemplo: carne y verduras asadas).


Según las ofertas del super.
Es necesario destinar más tiempo, ya que es necesario revisar las ofertas del supermercado para luego seleccionar las recetas que integrarán el menú. Sin embargo, es una buena opción para hacer rendir más el dinero:
  1. Carne picada (ejemplo: pastel de carne con puré).
  2. Atún (ejemplo: torta de atún con ensalada).
  3. Polenta (ejemplo: polenta con tuco).
  4. Acelga (ejemplo: pascualina).
  5. Fiambre (ejemplo: torta de fiambre).
  6. Panchos (ejemplo: panchos con ensalada).
  7. Ñoquis (ejemplo: ñoquis con salsa).

Según temas.
Uno de los métodos más originales, en el que puedes contemplar los gustos de toda la familia o incluso cada uno puede sugerir un tema:
  1. Rápido y fácil (ejemplo: panchos al pan).
  2. Light (ejemplo: pollo a la plancha con ensalada).
  3. Económico (ejemplo: polenta con tuco).
  4. Vegetariano (ejemplo: canelones de verdura con salsa).
  5. Plato favorito (ejemplo: strogonoff de pollo).
  6. Sobrantes (ejemplo: pizza. ¿quieres saber cómo recalentarla?).
  7. Salir a comer.
Estas son solo algunas ideas. ¡Comparte las tuyas! ¿Planificas el menú semanal o mensual? ¿Cuál es tu técnica?
Fotos: Flickr (saltandchocolate y zenorschnitzel)

Pan del día anterior como recien hecho

Para transformar el pan del día anterior en un pan recién hecho, prueba este truco:

Te mojas las manos y humedeces ligeramente el pan. Luego lo llevas al horno hasta que esté caliente y la cáscara quede crocante.

Te aseguro que nadie notará la diferencia :-)

Foto: Flickr (teuobk)

Consejos para ahorrar en el supermercado

¿Es posible ahorrar en el supermercado? Parece que allí todo está pensado para hacernos gastar más de lo previsto, incluso las promociones y las rebajas. Para no caer en tentaciones y desbaratar nuestro presupuesto es bueno tener en cuenta algunos consejos para reducir (o al menos controlar) los gastos en el supermercado.

He aquí mis claves (probadas) para ahorrar en el super:
  • Llevar una lista de compra.
    Antes de salir de casa piensa qué necesitas comprar. Para no olvidarte de nada repasa mentalmente el menú de la semana, revisa la despensa y recorre la casa tomando nota de los productos que están faltando. Una vez pronta la lista acuérdate de llevarla y, sobre todo, de respetarla.

  • No ir con hambre.
    Lo he comprobado, cuando vamos al supermercado con hambre terminamos comprando cosas (sobre todo alimentos) que no necesitamos, que no están incluidos en nuestra lista... y por lo tanto tampoco en nuestro presupuesto.

  • Evitar las horas "pico".
    En los supermercados también hay horas en las cuales se concentra mayor cantidad de clientes: alrededor de mediodía y a última hora (coincidiendo con la hora del almuerzo y cuando la mayoría de las personas salen del trabajo). Trata de ir en otro momento. Cuando hay menos clientes la visita al super es más ágil, demoras menos esperando que te atiendan (en la fiambrería por ejemplo) y las filas en las cajas casi no existen. De esta manera irás directo a buscar lo que necesitas y evitarás tentarte con compras impulsivas.
¿Cuál es tu estrategia para controlar los gastos de supermercado?

Foto: Flickr (mayxxx)