¿Qué es ser familia?

Disfrutar de su familia es uno de los derechos fundamentales de los niños. Los padres tenemos la obligación de asegurarles este y otros derechos.

En la revista de filosofía Thémata (número 10 - 1992) encontré un artículo escrito por Jorge Yarze titulado La aventura humana de "ser familia". Transcribo aquí una parte del mismo que nos recuerda qué es ser familia:

Ser familia es vivir para los que amamos, sentirse parte viva de una comunidad de amor en la que cada parte es esencial. Para eso no hay que estar haciendo declaraciones de amor sino demostrarlo con hechos, en lo pequeño y en lo grande, en las horas buenas y en las malas.

Ser familia es ayudar a los demás miembros de la familia a realizar su fin como personas. No es darles cosas o nuestro tiempo. Es mucho más que eso. Darnos sin medida, sin poner condiciones, sin calcular qué va a pasar. Es una actitud permanente, no un entusiasmo pasajero.

Ser familia es darnos a conocer como somos y aceptar a los demás como son. No fingir, no guardar las apariencias, no hacer teatro, sino sinceridad debida, transparencia en el obrar, aceptación de los propios defectos sin dejar de esforzarnos por mejorar.

Ser familia es vivir la libertad como un compromiso generoso, por encima del egoísmo, el cansancio, los desgastes de la vida, y la idea de que la libertad es hacer cada uno lo que quiera. Muchas veces tenemos que hacer las cosas a contra corriente de nuestros personales deseos.

Ser familia es compartir la vida a diario, la común y corriente, la que puede engendrar rutina, sabiendo que solo el amor sacrificado y esforzado, el que también se renueva a diario, es el arma para atacar la rutina, el desánimo, el aburrimiento o la tentación de infidelidad.


Ser familia es tener conciencia de que los demás necesitan de nosotros tanto como nosotros necesitamos de ellos, y más cuando se trata de los hijos, cuya vida está en nuestras manos y no podemos darles mal ejemplo ni dejarlos expuestos a la falta de amor y entrega.

Ser familia es trabajar pensando en quienes amamos. Si el hogar se lleva en la mente y el corazón, trabajaremos mejor, con la motivación de saber que todo lo que hacemos tiene que ver con ellos, y por eso vale la pena hacerlo sin desmayos, con intensidad.

Ser familia es tener siempre abiertas las puertas del corazón para los nuestros primero que todo, luego para los demás. Ese orden es vital. Si anteponemos el trabajo, la amistad u otros intereses, ese desorden se meterá en el alma, y el trabajo perderá su sentido o lo acabaremos haciendo mal.

Ser familia es saber recomenzar cada día, no acumular pesares, errores, malestares, malos genios, silencios amargos o todo lo que nos quite la paz. Para eso, vivir ocupados en el afán de cada día, con la ilusión de cada momento, con la idea de que las cosas nos van a salir mejor.

Ser familia es descubrir el valor de vivir juntos, reir juntos, divertirse juntos, descansar juntos, pero también, a veces, llorar juntos, sufrir juntos y esperar juntos. Así daremos fuerza a los demás y podremos decir que nuestra vida es compartida, más que lo que cada uno es por separado.

Ser familia es servir con alegría para tener la alegría de vivir y andar sembrándola a nuestro paso.

Fotos: Flickr (russrobinson y boudster)

1 comentario: